Edición N° 389 - Septiembre 2015

“La arquitectura debe ser un poco más vegetariana”

 

El arquitecto Simón Vélez “se tomó el tiempo de responder con papel y lápiz y brindar respuestas honestas y contundentes”, dice el sitio Siente América respecto del cuestionario que le enviara, en una ocasión al profesional colombiano, para agregar que “Su mensaje es una clase de humanismo, equilibrio y perseverancia”. Mandu’a reproduce el interesante material para sus lectores.

Vélez, el talentoso y reconocido arquitecto colombiano considerado en la actualidad como el mayor exponente internacional en el uso de materiales naturales como el bambú (guadua, tacuara), es un hombre sui  géneris, irreverente y directo, que ha dedicado la mayor parte de su vida a la construcción de grandes estructuras en guadua, una planta gramínea nativa de amplia distribución en América, que gracias a su empeño y perseverancia se ha posicionado como un símbolo de la bioarquitectura actual.

¿Qué lo motivó a convertirse en Arquitecto?

Mi mayor motivación fue mi padre. Él fue uno de los primeros en graduarse como arquitecto en Colombia, en la Universidad Católica de Washington.

 

Su mayor inspiración es la construcción de puentes, ¿existe alguna razón especial?

Me inspiro en los puentes porque representan el tope de la jerarquía del diseño. En tiempos de Roma, los ingenieros encargados de la construcción de puentes, recibían el nombre de sumo pontífice, (pons, “puente” + ifice, “constructor”) que significa literalmente “constructor de puentes”, el cual era considerado como el máximo título militar del Imperio Romano.

 

Cuéntenos cómo y cuándo empezó su aventura con materiales no convencionales como el bambú.

Desde que comencé a estudiar en la universidad en el año 1968, siempre tuve muy claro que mi vocación era trabajar con madera y en el campo. Tuve de ejemplo a mi abuelo materno, quien era un ganadero terrateniente que tenía como hobbie construir las casas de sus haciendas de manera muy particular y siempre utilizando materiales como piedras y maderas locales. Donde yo nací se puede encontrar bambú por todas partes, es uno de los componentes más importantes del paisaje. Pero no fue sino hasta mucho más tarde cuando descubrí las bondades del bambú para la construcción.

Un día un cliente me pidió que diseñara varias pesebreras en bambú, por lo que me vi forzado a encontrar una técnica constructiva, y conseguí una manera tan sencilla que me pareció increíble que nadie la hubiera utilizado antes: inyectar mortero de cemento líquido en los lugares donde se dan las uniones.

Al ser el bambú una madera hueca, resolver las uniones es un gran problema, pero si esas uniones se llenan de mortero, éste, al endurecerse agarra los tornillos y demás herrajes y los convierte en las mejores conexiones que yo conozca. Fue a partir de ese momento que el bambú se convirtió para mí en un verdadero acero vegetal.

 

¿Cuál ha sido su mayor reto en la utilización de la  guadua como material de construcción?

El mayor reto en ese sentido ha sido el enorme prejuicio que se le tiene por ser sinónimo de pobreza, a tal extremo que en Colombia su uso llegó a estar prohibido en el nuevo código de construcción.

Afortunadamente logré enterarme a tiempo y el presidente Álvaro Uribe personalmente ordenó que se incluyera en el código un nuevo capítulo independiente llamado Guadua, el cual me encargó redactar. Como no me considero muy bueno ni leyendo, ni escribiendo, le pedí ayuda a un joven ingeniero estructural que me acompaña con sus cálculos en muchos de mis trabajos para que lo redactara.

Ahora, gracias a eso, Colombia pasó a ser el primer país del mundo que cuenta con un código de construcción especial para el bambú.

¿Cuáles son los beneficios del bambú para la arquitectura sustentable?

El mayor beneficio del bambú no es solo el ambiental que obviamente es enorme, sino su valor social y económico, los cuales considero mucho más importantes, ya que son los que hacen viables que se logre un beneficio ambiental.

La arquitectura vernácula utilizó el bambú hasta la aparición del concreto, mientras que la población más pobre lo siguió utilizando.

La industria de la construcción en países tercer mundistas como Colombia solamente utiliza minerales como el acero, el cemento, el ladrillo y el vidrio. Paradójicamente mientras más pobre es una familia en Colombia, más cemento compra.

En el mercado semanal siempre va incluida al menos una bolsa de cemento, para la obra interminable de concreto que les cuesta el esfuerzo de una vida.

Este tipo de arquitectura espontánea comienza con una favela de latas y cartones y al cabo de unos años se convierten en verdaderos edificios de concreto y ladrillo de hasta cinco y seis pisos construidos muy por debajo de los estándares de seguridad que determinan las normas de construcción.

En conclusión, esta gente no está construyendo su casa, sino su tumba, porque Colombia está considerada como un país de alto riesgo sísmico.

 

¿Se considera usted un Arquitecto ecologista?

¡No soy ecologista! Para mi los ecologistas son unos fanáticos fundamentalistas con los que no quiero tener nada que ver.

 

El equilibrio entre la naturaleza y la estructura construida por los humanos debe ser delicado y frágil, ¿cómo se las arregla para mantener la armonía?

La arquitectura debe ser un poco más vegetariana. Hay demasiado concreto y minerales en la industria de la construcción. Hay que pensar como un cocinero, la comida no puede ser ni totalmente vegetariana ni completamente carnívora, debemos lograr un equilibrio entre los minerales y los vegetales. Además debemos involucrar el campo y la agricultura en la industria de la construcción.

 

¿Cuál es su mayor satisfacción como arquitecto?

Lograr el pan de cada día con mi trabajo

 

A la fecha ha diseñado edificaciones de bambú en varios países alrededor del mundo. ¿Cuál fue su mejor experiencia?

Siempre la mejor experiencia es la última, porque es la que me da el sustento.

¿Cuál es la próxima aventura de Simón Vélez? ¿Otro proyecto ecoturístico como el CrosswatersEcolodge o un nuevo puente?

Estoy trabajando en un pequeño hotel de bambú en las afueras de Shangai y en un centro cultural en Nueva Delhi (2013). Y al mismo tiempo estoy construyendo varias cosas particulares en distintos lugares de Colombia.

 

¿Qué se siente ser reconocido mundialmente como un arquitecto promotor de la utilización de materiales naturales y orgánicos como el bambú en edificios y estructuras sustentables?

 Mi prestigio se debe a que el mundo está pidiendo actitudes nuevas y materiales nuevos que curiosamente son los más antiguos y sobre todo, que lo que hagamos lo hagamos con más equilibrio, con mayor justicia y con el menor impacto posible.

 

Cuéntenos un sueño que tenga por realizar.

Mi sueño por realizar es dedicarme a las viviendas de interés social, ya he trabajado demasiado para los ricos y gracias a su dinero aprendí lo que sé. Creo que ya estoy lo suficientemente maduro para hacer un aporte interesante y valioso en este campo.

 

Por último, ¿qué recomendación o mensaje quiere dejarles a las personas preocupadas por el medio ambiente?

El planeta se cuida solo, el verdadero daño que podemos hacer es contra de nosotros mismos. Entre peor nos portemos con el planeta, más rápido abandonaremos nuestra existencia y lo dejaremos en paz.

 

SienteAmérica felicita al talentoso y original arquitecto y espera que sus éxitos continúen y que su ejemplo siga traspasando fronteras. ¡Muchas gracias Sr. Vélez!

 

 

Fuente

www.sienteamerica.com

 

 

Simón Vélez, “el de la guadua”

 

Simón Vélez, nacido en Manizales, Colombia, en 1949, es un arquitecto sui generis que se considera conservador, pero del ala anárquica de su oficio, que se pasa de libre cuando de edificar se trata.

Completó sus estudios en la Universidad de Los Andes en Bogotá, con un enfoque arquitectónico principalmente modernista; Le Corbusier y la Bauhaus fueron los referentes principales en su educación.

Es el principal usuario de la guadua* como componente arquitectónico primordial tanto de estructuras comerciales como residenciales. Ha llevado la guadua a las más exigentes pruebas de resistencia y belleza, dotándola de un gran significado para Colombia y la región.

A pesar de las enseñanzas de letra escrita o el relato verbal, la primera obra construida en guadua por Vélez se dio de casualidad. Fue a mediados de la década de los ochenta cuando empieza su vínculo con este material, aprendiendo a manejarlo para posteriormente conocerlo desde su cosecha hasta el tratamiento de preservación, y su aplicación como material estructural. Esto dio paso al diseño de grandes estructuras con bambú que hoy son íconos arquitectónicos en el mundo y llevan su firma.

Sus diseños arquitectónicos son tan atrevidos estructuralmente que se le obligaba a elaborar maquetas a escala 1:1 y pruebas de ingeniería y carga para verificar su viabilidad constructiva y su solidez estructural.

El diseño de sus proyectos empieza por las cubiertas, para descender hacia la parte baja. Luego estudia la forma de parar y sostener la cubierta; usa hormigón, madera rolliza, piedra y varilla de hierro corrugada. Para los techos prefiere teja de barro cocido, tejuelo y ahora ha incorporado los techos verdes, técnica que aprendió en Noruega y que resulta muy eficiente para minimizar el impacto de la radiación y del frío extremo.

Con su socio Marcelo Villegas, Vélez inventó nuevos métodos de carpintería y nuevos sistemas de soporte estructural, transformando el material en un recurso moderno y flexible, que puede ser usado en todo tipo de edificios y que cuenta con una muy buena resistencia sísmica gracias a su elasticidad. Además, es muy ligero para ser transportado.

Ha sido invitado, en cuatro años consecutivos, por el Museo de Diseño Vitra y el Centro George Pompidou a impartir talleres en Francia, donde como ejercicio de aprendizaje se construían estructuras de guadua, una de las tantas especies de caña.

En esta gama ha diseñado edificios en Alemania, Francia, Estados Unidos, Brasil, México, China, Jamaica, Colombia, Panamá, Ecuador, e India.

En el 2009 obtuvo el Premio Principal Príncipe Claus (de Cultura y Desarrollo), con el que se le honra por el empleo estético de materiales naturales en todas sus creaciones. Se trata de una distinción de origen holandés que concede anualmente la Fundación Príncipe Claus. Lleva el nombre de Claus von Amsberg, difunto príncipe consorte de la que fue Reina Beatriz, hoy princesa. Consiste en un premio principal y diez adicionales.

Sus trabajos se componen de diferentes tipos de edificios; entre muchos otros, una Iglesia en Pereira, Colombia; el Museo Nómada del Zócalo en Ciudad de México; un lodge de ecoturismo en las montañas de Nankun, China; una tienda de bajo consumo energético en Girardot, Colombia, y el Pabellón Zeri para la Expo 2000 en Hannover, Alemania. En éste, el arquitecto diseñó y construyó un pabellón de 2000 m2 para la Fundación Zeri (Zero EmissionsResearch and Initiative - Iniciativa de Investigación para las Cero Emisiones), una estructura de bambú, cemento reciclado, cobre y paneles formados por una mezcla de terracota, cemento y fibra de bambú. Fue la primera vez en la historia que una estructura de este material recibió un permiso de construcción en Alemania y, con 6.4 millones de visitantes, llegó a ser el recinto más popular de la muestra.

Hace algunos años participó en el diseño del Crosswaters Eco-lodge, en los bosques de la Reserva NankunShan Mountain, en China. Es el primer proyecto comercial en usar el bambú como principal componente estructural a gran escala en todo Asia, recibiendo el Premio de Honor de Análisis y Planeación 2006 de la Sociedad Americana de Arquitectos del Paisaje (American Society of LandscapeArchitects).

Uno de sus proyectos más recientes es el Museo Nómada del Zócalo en Ciudad de México, donde se expuso el trabajo de Gregory Colbert (fotógrafo y cineasta canadiense), “Ashes and Snow”, instalación compuesta por obras fotográficas, videos y una novela escrita en cartas.

En el año 2010 fue parte del equipo del pabellón de la India en la Expo Shanghái. 2010, China, junto a SanjayPrakash y PradeepSachdeva.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes

www.plataformaarquitectura.cl

www.sienteamerica.com

http://noticias.arq.com.mx

 

 

 

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