Edición N° 372 - Abril 2014

La arquitectura y el cine está de vuelta

 

  

 
Con títulos como La casa del lago, Renoir y Elefante blanco, en marzo pasado volvió el ciclo La arquitectura y el cine, en su séptima temporada, actividad de extensión que la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción (Fada/UNA) promociona como evento cultural para dar a la ciudadanía la oportunidad de ver buenas películas y disfrutarlas en un espacio ameno.

Las proyecciones se realizan en el Aula Magna de la Fada, Campus de San Lorenzo, todos los martes a partir de las 18 con acceso libre y gratuito para todo público.
La casa de estudios superiores dispone también de una Mediateca para uso de docentes y alumnos con un interesante fondo de películas y cortos sobre artes visuales, música, danza, diseño y arquitectura.
Este mes (abril), los cinéfilos podrán disfrutar de filmes como El escritor fantasma, Bye Bye Brasil, El Havre, Ginger y Fred, y Tierra de Faraones.

 

Programa

Martes 1. El escritor fantasma (The Ghost Writer, 2010), una coproducción francesa, alemana e inglesa tiene como director a Roman Polanski, como intérpretes a Ewan McGregor, Pierce Brosnan, Olivia Williams, Timothy Hutton y Kim Catrall, y una duración de 128 minutos.

El argumento gira en torno a un escritor fantasma poco conocido (redactor de biografías de famosos) quien es contratado para completar las memorias de un antiguo primer ministro británico que vive retirado en una isla norteamericana; de sus entrevistas poco a poco salen a luz cosas que le dan que pensar y que ponen en serio peligro la vida del  joven redactor, antes de la publicación del libro.

En este film, Polanski asumió nuevamente un tema aparentemente policial para analizar el mundo actual de los gobiernos neoliberales, las multinacionales y las “memorias de los famosos” que hacen las delicias del morbo colectivo. La incisiva y tensa puesta en imágenes alerta sobre la paranoia de la información, entre otros tópicos.

El escritor fantasma obtuvo el premio Oso de Plata en el Festival de Berlín 2011.

Martes 8. Bye Bye Brazil (1980), película de procedencia brasileña cuyo director es Carlos Diegues y tiene a José Wilker, Betty Faria, Fábio Junior, Zaira Zambelli y Principe Nabor en los roles protagónicos.
En sus 100 minutos de duración, el film narra la historia de la caravana Rolidei que va de ciudad en ciudad en Brasil, encabezada por el Señor Gitano que elabora trucos mágicos, acompañado por la erótica bailarina Salomé y el mudo Andorinha, que realiza pruebas de fuerza. Un joven y pobre acordeonista  y su mujer embarazada logran unírseles y así el espectáculo es mayor, aunque las cosas están cambiando y la televisión es su peor rival y enemiga.
El destacado director brasileño Carlos Diegues toma como pretexto para describir el “estado de las cosas” en su país a un pequeño grupo humano que sobrevive de cualquier modo en las carreteras y ciudades costeras del Brasil; los personajes asumen sin querer esa realidad de forma normal e incluso con humor. Los tiempos cambian, pero los problemas continúan.

Martes 15. El Havre (Le Havre, 2011), de origen finlandés/francés/alemán, está dirigida por  Aki Kaurismäki y protagonizada por André Wilms, Blondin Miguel, Jean-Pierre Darroussi y Kati Outinen.

Marcel Marx, un viejo artista bohemio parisino se ha mudado con su esposa a la ciudad portuaria de El Havre, al noroeste de Francia, y trabaja modestamente como lustrabotas. Circunstancialmente se encuentra con un niño africano que quedó atrapado en el puerto en su viaje hacia Inglaterra. El viejo le da refugio al niño en su casa con la complicidad del vecindario mientras el  sagaz y suspicaz inspector de policía de la ciudad  indaga por la zona. Las cosas empeoran para Marcel Marx y su mujer, pero él es un hombre tranquilo y tesonero.

En los 93 minutos de duración, Kaurismäki nuevamente presenta otra película sobre “perdedores”, personas sin ningún relieve a 

destacar, pero lo hace con una calidad y sutileza que atrapa con su sencilla historia de solidaridad humana. El director finlandés está más allá de las modas y realiza películas pequeñas pero extraordinariamente conmovedoras, sin poner énfasis en nada. El Havre rescata la realidad cotidiana vivida con temple y fortaleza, pese al infortunio.

Ha sido galardonada con los premios Fipresci (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica) y del Jurado Ecuménico en el Festival de Cannes 2011.

Martes 22. Ginger y Fred. (Ginger e Fred, 1986), una coproducción ítalo-francesa-alemana, es dirigida por el genial Federico Fellini, interpretada por  Giulietta Masina, Marcello Mastroianni, Franco Fabrizzi y Frederick Ledebur y una duración de 125 minutos.

El argumento tiene como eje central a Amelia y Pippo quienes se vuelven a encontrar después de varias décadas de haber actuado 

juntos en un espectáculo de music hall (imitando a Ginger Rogers y Fred Astaire) a fin de participar en un programa ómnibus  de la TV de variedades en Roma; para ambos es una jornada nostálgica y conmovedora pues representa el regreso al pasado, pero ya están viejos y el espectáculo  no es otra cosa que una exhibición de excéntricos fenómenos humanos, que es lo que piden los morbosos  televidentes.

Federico Fellini detestaba cordialmente la televisión pero amaba a Ginger Rogers y Fred Astaire  -vale decir, sus películas- razones por las que unió ambos temas en un nostálgico y melancólico homenaje al cine de los años treinta del Siglo XX, a la vez que perpetró una sátira mordaz a los “programas ómnibus” televisivos, para lo cual contó con la magia de Giulietta Masina y Marcello Mastroianni, lo cual no es poco. Ginger y Fred ganó los premios René Clair (Francia) y Sant Jordi (España).

Martes 29. Tierra de faraones  (Land of the Pharaonhs, 1955), de procedencia estadounidense, del realizador  Howard Hawks quien ha elegido a Jack Hawkins, Joan Collins, Dewey Martin, James Robertson Justice, Sydney Chaplin, Alexis Minotis, Kerima y Luisa Boni para dar vida a los protagonistas.

Ambientada en el milenario Egipto donde el faraón Khu-fu vive obsesionado por la posesión de riquezas y los consecuentes planos para su túmulo funerario donde pasar su “segunda vida”. Khu-fu consigue contratar para el trabajo al arquitecto Vashtar, cuyo pueblo vive esclavizado por los egipcios. 

El trato consiste en la construcción de una tumba a prueba de robos a cambio de la liberación del pueblo sojuzgado. En tanto se levanta la pirámide, una 

princesa chipriota se convierte en la segunda esposa del faraón; ella no tarda en armar una intriga para poder apoderarse de las riquezas que su consorte piensa llevarse cuando muera….

Howard Hawks fue un director muy celebrado en su tiempo y Tierra de faraones -de 105 minutos de duración-  una película atípica dentro de su filmografía. No obstante, el tema de la construcción de las pirámides ha sido tratado en este caso con verosimilitud dentro del sistema de producción de Hollywood. El uso de escenarios reales en esa época y la tesis sobre la inexpunabilidad de las pirámides  hizo perdurar una película que actualmente es de rigor para los arquitectos.

 

 

 

 

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