Edición N° 399 - Julio 2016

La industria cerámica enfrentada a las viviendas prefabricadas

 

“No decimos que no, solo queremos una justa repartija. El sistema constructivo tradicional  es el que más gente ocupa, es el  que mueve mejor la economía porque distribuye mejor todo el dinero”

Promesas incumplidas por parte del Gobierno, que se han traducido en una baja participación en el mercado de la construcción de viviendas y por las cuales el rubro de la industria cerámica ha invertido millones en mejorar y aumentar su capacidad productiva, han llevado al sector a iniciar distintas actividades para revertir la situación.

Concretamente, la promesa era la participación en la construcción de 30.000 viviendas sociales y han construido muchísimo menos, a lo que se añade también un cambio en la tecnología constructiva, ya que en gran medida la construcción tradicional se ha cambiado por el sistema prefabricado.

Sobre este tema, Mandu’a conversó con el presidente de la Cámara Paraguaya de la Industria Cerámica, Ricardo Maluff.

“En su campaña presidencial el Presidente dijo que harían 30.000 viviendas, pero con que se hagan 15.000 ya se va a solucionar en parte el problema habitacional, se habla de que faltan más de 400 mil viviendas y la demanda crece año a año. Y ahora estamos en lucha por el tema de las casas prefabricadas, hemos realizado algunos movimientos en conjunto con los ceramistas de Tobatí y del Alto Paraná como conferencia de prensa y audiencia pública, conversaciones con la ministra secretaria ejecutiva de la Secretaría Nacional de la Vivienda y el Hábitat (Senavitat), Soledad Núñez, también con autoridades del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), también intervino la Unión Industrial Paraguaya, en fin, hubo una serie de presiones de todos los sectores, cuyo fruto es el compromiso de la ministra de la Senavitat de que no se utilizará más material prefabricado en las obras que haga esa institución, por lo menos no en todas. También nos hemos reunido con el ingeniero Pedro Domaniczky (director de Coordinación Ejecutivo de Itaipú), y en ese encuentro nos dijo que tiene instrucciones del presidente de hacerlo, que el proyecto se llama San Francisco, que es Navidad en casa, que los plazos le corren, que tienen que terminar si o si, en fin, en esa ocasión apenas conseguimos tirar siete días más la licitación para las constructoras que se habían presentado tuvieran un tiempo para reestudiar su propuesta y utilizar material cerámico. En Tobatí, por ejemplo, las Pymes y el intendente apoyan el movimiento de los oleros y ceramistas del lugar  donde hay como 1000 olerías que hacen ladrillo común y 150 pequeñas, medianas y grandes fábricas instaladas”, comentó Maluff.

“En conversaciones con la ministra Nuñez se comprometió a revertir la situación. En el caso puntual de las viviendas del RC 4, en el que, aparentemente, no tuvo mucha participación el Senavitat, se consiguió cambiar el pliego de bases y condiciones en el que no  se contemplaba el uso de material cerámico ni en el techo, ni en las paredes, ni en el piso. Los materiales contemplados son la cerámica esmaltada para el piso, las paredes serían de un sistema de  isopanel. Aunque en este punto vale aclarar que luego del movimiento que hicimos se cambió el isopanel por un hormigón aireado (celular), así que las viviendas quedaron con las paredes de hormigón (de industria nacional) y los techos de chapa y el compromiso de la ministra Nuñez de incluir pisos cerámicos de fabricación nacional porque en el pliego figuraba cerámica esmaltada de fabricación nacional  cuando se sabe que no hay ninguna fábrica de ese tipo de piso en el país”.

El proyecto RC 4 es uno de los proyectos históricos de la Itaipú Binacional para este 2016. Se ubica en Zeballos Cué  en el predio del Regimiento de Caballería y prevé la construcción de 78 edificios de tres pisos (con 888 departamentos) y 112 viviendas unifamiliares, con una inversión de 40 millones de dólares destinados a pobladores de las zonas ribereñas que siempre quedan bajo agua. La construcción de este complejo habitacional denominado San Francisco, estará a cargo del Consorcio M&T SA/Consmetal Paraguay SRL.

“Otro de los compromisos de la ministra -quien ya habló con los responsables de Itaipú, es que en las viviendas unifamiliares del proyecto RC4 sí se utilizarán tejas, ladrillos huecos o comunes y pisos de industria nacional, así como en el piso de los bloques. Esto ya comuniqué a nuestro sector y cayó bien, gracias a Dios, porque son como 70.000 m2 de piso cerámico que ayudará a la industria cerámica que está bastante deprimida. En cuanto a los edificios hemos tratado que usen tejas, pero no hubo caso, porque, según adujeron, les llevaría mucho tiempo reestudiar todo el proyecto, aunque les dijimos que no sería así pues hoy la tecnología permite a cualquier ingeniero poder recalcular en muy poco tiempo, en dos días”, explicó Maluff quien agregó: “El proyecto tiene media sanción favorable del Senado y hoy* Diputados  tiene que tratar si se hace o no la obra en ese lugar; de todos modos Itaipú ya comenzó la obra sin autorización, no entiendo cómo pero están desmontando árboles, están llevando adelante el proyecto sin estar aprobado. De todos modos, tenemos no solamente la promesa de la ministra sino de las autoridades del MIC también”.

 

¿Cuándo comenzó toda esta lucha y porqué?

- Nuestra lucha con la Senavitat tiene años, desde la época de Rolón Pose que empezó con la historia de las prefabricadas, tuvimos varias discusiones con él así como con todas las administraciones que le siguieron, porque no cumplen la ley que es muy clara al expresar que en las obras que haga el gobierno tienen que usar material nacional. La actual administración también quiere hacer cambios de tecnología constructiva, aunque la construcción tradicional  es la que más gente ocupa, la que más mano de obra genera, es la que mueve mejor la economía porque distribuye mejor todo el dinero, trabaja el carpintero, el electricista, el plomero, el albañil, el vendedor de chipa, de yuyos, el de la industria cerámica. En cambio, en la tecnología del prefabricado no, pues viene pre hecho todo, se ensambla en el lugar y trabaja poca gente, aunque los de la industria prefabricada dicen lo contrario, pero de verdad, no es así.

 

¿La industria prefabricada no es nacional?

- Se importa la materia prima para hacer el isopanel, el telgopor, el alambre, se importa la chapa para hacer la tirantería, las aberturas, todo es importado, chapa, hierro, varilla, en cambio en la cerámica el producto es cien por ciento nacional. Hoy, inclusive, las industrias fabrican casi todas sus piezas de reparaciones de equipo, localmente. Las empresas nacionales ya hacen todo lo que uno necesita en el sector cerámico. Además, al hacer en el sistema más tradicional mayor cantidad de empresas constructoras tienen más posibilidades, más arquitectos, mas ingenieros, hay muchos más sectores girando alrededor de este tipo de construcción.

Aparte, hoy hay tres industrias que se dedican al prefabricado en el país pero el tema puede tentar a un gran capital extranjero  a venir a instalarse, y va a barrer a todo el mundo y la idea no es esa, la idea de la Senavitat es que se les de trabajo a la gente del lugar donde se ubiquen los proyectos, y se utilicen materiales de la zona.

En el sector de la construcción hay 100 mil personas trabajando,  en el del prefabricado puede ser que haya 1000, solo basta dividir proporcionalmente la torta, vale decir, dar un porcentaje según personas trabajando tiene cada sector.  Nosotros no decimos que no se les dé, aceptamos eso para que también puedan trabajar,  a pesar de que la ley no lo permite, pues indica que se debe utilizar producto nacional a no ser que por algún motivo no haya el producto.

 

¿Por qué ahora todo este gran movimiento?

- El tema estalla porque la ministra no nos atendía. Desde la Cámara de la Industria Cerámica enviamos una nota allá por febrero solicitando una audiencia con ella y no hubo respuesta alguna a pesar de nuestros reclamos constantes -dos veces a la semana por lo menos-  a ver qué pasaba con la audiencia que habíamos solicitado. Pasaron los meses y no nos dio la audiencia. Aunque ella decía que tenía línea directa conmigo, la Cámara decidió enviar la nota como institución.  Tuvimos que hacer la audiencia pública para que se agilizara todo. Esa misma tarde, empezaron a llamarme desesperadamente a ver qué pasaba, dijeron que, supuestamente, se les traspapeló el documento en la institución, negligencia de su gente. La solicitud de audiencia se debió porque ya teníamos conocimiento acerca del RC4, cómo se venía gestando; además, cerca de Cerámica Itauguá, que es una de las de mayor volumen de producción, se había hecho un grupo de viviendas, a 1000 metros de ahí se construyeron casas prefabricadas; en Chaco’i, donde está instalado el mayor número de industria cerámica, también hacen casas prefabricadas. Todo eso fue lo que desató la seguidilla de acciones realizadas, pero venimos peleando contra las prefabricadas desde hace, por lo menos, diez años. Hay una ley que obliga a utilizar material nacional para las viviendas sociales que solamente en casos de desabastecimiento en el país se pueden buscar otras alternativas, pero eso no ocurre, uno puede hacer un recorrido por las empresas cerámicas y se verá que sus playas están muy bien abastecidas, lo mismo en Tobatí.

 

O sea que todas están en disponibilidad de cumplir con la demanda

- Y eso no es todo. El sector de la cerámica, con la promesa del gobierno de Cartes de hacer 30.000 viviendas por año, se comprometió con el gobierno y se endeudó, todas las fábricas ampliaron sus instalaciones, las mejoraron, nosotros mismos (Cerámica Paraguaya), hoy estamos acá en el centro, lentamente vamos saliendo de este lugar. Estamos montando una planta muy grande con tecnología de punta entre Villa Hayes y Benjamín Aceval, consorciados con un grupo español,  la que tendrá una altísima producción. La idea es en dos años máximo producir solo en la nueva planta que se ubica en un predio de unas 78 hectáreas y tiene mucha  reserva de arcilla, como para  20 años o más de producción. Se prevé generar arriba de 13.000 toneladas/mes. Y ese movimiento es fuente de trabajo.

En conclusión, estamos a la expectativa de que se cumplan las promesas y los compromisos, aplaudimos su gestión y le damos nuestro voto de confianza.

 

(*)  El 8 de junio la Cámara de Diputados postergó por tres semanas el análisis del proyecto que declara área silvestre protegida al predio del Regimiento de Caballería Número 4 (RC4), en Zeballos Cué, bañado Norte de Asunción. Los argumentos que llevaron a postergar la propuesta se centran en la necesidad de más documentos, así como en escuchar más argumentos respecto al plan de construcción de más de 1.000 viviendas en su primera fase, así como la creación de centros de salud y capillas para los pobladores de la ribera. La iniciativa tendrá sanción ficta el 20 de julio del 2016.