Edición N° 375 - Julio 2014

Argentina y el Nordeste

 

Lo que dejó la muestra internacional de la vivienda y construcción

El “ágora” de ARQ Clarín, sensación en la Batimat Expovivienda

ARQ participó en la edición  2014 de la Exposición Internacional de la Construcción y la Vivienda “Batimat Expovivienda” que se realizó en junio pasado en la sede de La Rural en Buenos Aires,  con uno de los stands más originales de la muestra.

La “casa” de la revista de arquitectura de Clarín fue diseñada por los arquitectos Rafael Iglesia, Gustavo Farías y Ricardo Sargiotti quienes imaginaron una plaza delimitada por una estructura suspendida, que se convirtió en un verdadero imán para el público.

La esencia del espacio, bautizado por los proyectistas como Ágora ARQ remitía a la contemplación y al ocio, un sitio ideal para hacer un alto en la recorrida y ojear (o llevarse) algunos de los ejemplares de ARQ que descansaban sobre las cámaras de camión que hicieron las veces de mesa-banco.
“Nos pareció pertinente proponer una plaza que de alguna manera nos recuerda al ágora, centro de la vida social, económica y política de la Antigua Grecia. Un lugar que privilegie el encuentro presencial para la conversación y la reflexión”, han relatado los autores.

Para ellos, en la actualidad, “los medios son más medios que nunca: están en medio de todo lo que consumimos y  experimentamos; en medio de los hechos y de la percepción que tenemos de ellos. Entre el mundo y nosotros están los medios”.

Del cruce de ambas ideas nació Ágora ARQ, un espacio permeable con un gran artefacto en el centro al que bautizaron “el cuarto poder”. Resumieron la filosofía del proyecto señalando que “construimos una plaza que pone a los medios en el medio”.

De ese modo, esta suerte de catapulta que materializa el poder de los medios, alberga el programa necesario para la muestra y, por sobre todo, es el punto de apoyo para materializar la complejidad de la idea madre.

Según los proyectistas, esa complejidad se expresa en pares antinómicos: estabilidad-inestabilidad, solidez-ingravidez. “En medio de los medios, balanceándose sobre estos pares, abrimos un ámbito para que cada visitante pueda hacer su propia experiencia”.
La responsable de la construcción del “ágora” fue la arquitecta Patricia Bosch Estrada quien debió interpretar y adaptar el proyecto a la velocidad que tienen las obras de una exposición: en tan solo cuatro días.
“Técnicamente el stand tiene la idea conceptual de la palanca, de un cubo flotando sostenido por una viga de 10 metros de largo realizada con madera multilaminada que se apoya en la caja negra que es el mueble de guardado del stand”, explicó.

El stand

Se construyó como un placar en MDF enchapado con varios nichos de exhibición de productos especiales y espacio en los extremos para ubicar monitores. En el aire, un cubo blando de tres metros de lado con estructura de acero forrada con placas de madera llamaba la atención. Un cielo raso de espejo rehundido generaba un efecto multiplicador de la imagen de quienes pisaban la alfombra de espejo en el piso que copiaba la silueta del cubo. El interior con luces Led en el perímetro, terminaba de definir el efecto surrealista.
Para mantener el equilibrio inestable, en el extremo opuesto del stand se ubicaron dos bolsones de piedra como contrapeso: “Realizamos un cálculo estructural para conseguir el equilibro de las piezas manteniendo el concepto de los autores”, aclaró Bosch Estrada.
En ediciones anteriores, el diseño de la “casa”  de ARQ en la Expovivienda Batimat estuvo en manos de prestigiosos estudios como los de Mario Roberto Alvarez, ClorindoTesta, M/SG/S/S/S y Caballero-Fernández (ganadores del Gran Premio ARQ).

 

Fuente
ARQ Clarín
03 y 10.06.14

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Premiaron la Trayectoria del el arquitecto “Puzzi” Rivarola

Merecida distinción para un incansable trabajador de la arquitectura

Con más de sesenta años de actividad profesional, el arquitecto Raúl “Puzzi” Rivarola, coautor de celebradas obras públicas, sobre todo en Misiones, y siempre preocupado por las temáticas sociales y urbanas fue distinguido con el premio Trayectoria SCA Batimat Expovivienda otorgado por los organizadores de la Exposición Internacional de la Construcción  y la Vivienda y la Sociedad Central de Arquitectos, rodeado del cariño de sus colegas y amigos y del reconocimiento de las instituciones de las que forma parte y a las que dedicó gran parte de su vida.
“La trayectoria es algo colectivo, no es de uno solo. Lo hago extensivo a mis socios del pasado, mis socios actuales y también a mis clientes, porque sin ellos nada hubiera sido posible”, expresó a modo de agradecimiento al recibir el galardón que se ha consolidado como uno de los más prestigiosos dentro del campo de la arquitectura argentina. Su propósito es destacar la labor de un profesional cuyo trabajo haya influenciado tanto en la disciplina como en la comunidad en su conjunto.
El proyecto de arquitectura, la producción de diseño, el planeamiento urbano, la crítica arquitectónica, la historiografía, la teoría y la enseñanza son algunos de los elementos a tener en cuenta a la hora de seleccionar la distinción dentro del campo profesional.
En ediciones anteriores los distinguidos fueron los arquitectos Clorindo Testa, Mario Roberto Álvarez, Justo Solsona, Juan Manuel Borthagaray, César Pelli, José Antonio Urgell y Roberto Frangella.
La estatuilla que representa al premio es obra de Antonio Pujia
Este escultor ítalo-argentino, es uno de los más importantes artistas contemporáneos de la Argentina. Su obra está realizada en diferentes metales fundidos, como bronce, plata y oro y también en mármol.

El arquitecto

Nacido el 28 de octubre de 1928 y egresado de la Universidad de Buenos Aires el 15 de octubre de 1954, Raúl Rodolfo Rivarola se registró en el entonces Consejo Profesional de Arquitectura ese mismo año.
Docente de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad de Belgrano, jurado en concursos de anteproyectos y asesor de arquitectura en distintas dependencias estatales,  además de miembro de instituciones de arquitectos.
De eterno perfil bajo, en sus años de juventud el arquitecto Rivarola luchó junto a Mario Soto por impulsar la Arquitectura Moderna. Y en su madurez se abocó a construir un andamiaje para mejorar el ejercicio profesional, que se tradujo en el indispensable Mepa (Manual del Ejercicio Profesional del Arquitecto).
Hay una primera etapa en la obra de Rivarola ligada en forma indisoluble a Mario Soto, a quien conoció el primer día de facultad y de quien fue socio desde mediados de la década del cincuenta hasta principios de los setenta, años en los que pasó absolutamente todo: “Eran los tiempos en que los arquitectos luchábamos por imponer la Arquitectura Moderna”, recuerda.
De aquellos años heroicos, imbuidos de espíritu vanguardista, quedaron varios hitos, sobre todo en la provincia de Misiones, que en esa época emprendió un ambicioso plan de obras públicas debido a su provincialización, en donde la dupla Rivarola-Soto desplegó toda su audacia formal para adaptarse a una topografía y flora inusuales


En 1956 ganaron el concurso para la construcción de escuelas, hosterías (1958) y el Hotel de Turismo (1959) que durante muchos años estuvo abandonado por las sucesivas autoridades y hoy, muy intervenido y sin respeto por la obra original, se reabrió como hotel.
Gran parte de los proyectos concursados se construyeron a principios de la década del sesenta, reflejando una renovación conceptual y formal cuyo proyecto llegaba hasta los detalles de equipamiento y mobiliario. Las escuelas estaban localizadas en El Dorado, Campo Viera, Aristóbulo del Valle, Gral. San Martín y Leandro N. Alem, los paradores en Apóstoles, San Javier, Alba Posse, Bernardo de Irigoyen, El Soberbio y Montecarlo y en Posadas, el Instituto de Previsión Social de la Provincia de Misiones, que incluía funciones administrativas, hoteleras y comerciales.
La segunda etapa, que continúa hasta hoy -con algún relevo generacional de por medio-, comenzó al asociarse con José María Gassó y Martín Meyer. Este período dejó una “obra sobria  y profesional” aunque “carece de la voluntad experimental de la primera etapa”, según comenta el diccionario de arquitectura en la Argentina editado por ARQ. Pero Rivarola se enorgullece sobre todo del barrio Covipol, un complejo habitacional en San Antonio de Padua, hecho con Aslany Ezcurra (1976),  resuelto con un sistema modular y un lenguaje contemporáneo.
Entre sus realizaciones se cuentan obras de muy variada escala y complejidad, desde edificios-torre para vivienda hasta sedes universitarias e intervenciones en edificios de valor patrimonial, como el Yacht Club Argentino.
En los últimos años se dedicó también a elaborar los indispensables Manuales del Ejercicio Profesional del Arquitecto (Mepa), editados por el Cpau (Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo  creado por el Decreto- Ley 17.946/1944 para regular la práctica profesional), de los que fue un fuerte impulsor.
“La arquitectura actual evolucionó en escala y en tecnología, pero lo que sigue fallando es la planificación, y la consecuencia es que se multiplicó la población en algunos pocos puntos nodales”, reflexiona.
Cabe recordar que tras la creación del Archivo Histórico de Arquitectura SCA en 1994, y ante la difusión pública invitando a la matrícula a donar documentaciones de obras y proyectos para conformar el acervo del Archivo, el arquitecto Rivarola fue el primer socio de la SCA que se acercó a tal fin, cediendo documentación de las obras del estudio Rivarola- Soto en Misiones, que hoy se encuentra digitalizada.

 

Fuentes
http://socearq.org
ARQ Clarín
03 y 10-06-14

 

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