Edición N° 443 - Marzo 2020

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Cómo China logró levantar el hospital del coronavirus de Wuhan en diez días

Después de diez días de trabajos intensivos, el alcalde de Wuhan (China), Zhou Xianwang entregó al personal médico del Ejército Popular las llaves del nuevo hospital, el Wuhan Volcan, el pasado febrero, para dar respuesta a la alerta sanitaria del coronavirus. Y listo para recibir a los primeros pacientes. 

Por mucho que sorprenda la rapidez de ejecución, el mastodóntico hospital no es ningún prodigio de la tecnología. “Han reproducido la técnica norteamericana de construcción. Son expertos en imitar y acortar tiempos”, asegura el arquitecto Ramón Araujo, director del Máster de construcción y tecnología en la Escuela técnica superior de arquitectura de Madrid (Etsam). “Lo que sí es admirable es su empuje, su vitalidad y su capacidad de organización con un volumen de mano de obra ingente”, afirma.

Ubicado a unos 25 kilómetros de la zona metropolitana, en una extensión de unos 34.000 m2 (cinco veces el Bernabéu), el Hospital Wuhan Volcan ha sido levantado siguiendo el modelo del Hospital de Xiaotangshan, que se construyó en Beijing en tan solo siete días durante la epidemia de SARS (Severe acute respiratory syndrome) del 2003 y que fue clave en el control y tratamiento del brote.

El sistema de construcción es el mismo que el de un edificio de oficinas europeo, cuenta Araujo: “Son estructuras metálicas prefabricadas que se unen con tornillos. Es posible levantar un piso cada día. Solo hay que colocar los módulos (fachadas y bloques de interiorismo) que vienen completamente montados, con sus ventanas y sus instalaciones. No va ladrillo a ladrillo. Es lo más parecido a montar un vagón de tren”, explica.

Se trata de una técnica que se basa en la industrialización y la fabricación y que no es ajeno al mundo occidental. “Es lo que se hizo en los años sesenta o setenta para refundar Europa tras la Segunda Guerra Mundial, pero sin ese aire tan enloquecido que tienen lo chino y lo árabe”, señala el arquitecto.

También es un sistema común en la construcción de hospitales militares y de campaña para organismos como Acnur o FAO, como explica el arquitecto Ginés Garrido, cofundador de la firma Burgos & Garrido, ganadora del proyecto de reforma del hospital de La Paz junto con el estudio Mapa.

 

No es que ellos sean rápidos, es que nosotros somos lentos

Garrido tiene una larga experiencia en arquitectura hospitalaria y los plazos que se manejan aquí difieren ampliamente. “Lo habitual es tardar de seis a siete años en acabar un hospital. Primero hay que evaluar qué medios tienen centros cercanos para no duplicar servicios. Esa investigación puede llevar un año. Después, es necesario planear la obra; eso lleva otros dos años. Cuando ya se tiene constancia de lo que se necesita se encarga el proyecto a una oficina. Este paso puede alargarse otro año o año y medio. Finalmente, llega la ejecución, que puede demorarse tres o cuatro años más”, enumera Garrido, quien también es profesor titular del departamento de Proyectos arquitectónicos en la Etsam y diseñó el proyecto de Madrid Río, entre otros.

Esta notable diferencia en los tiempos se explica, según Araujo, por la falta de interés en España en acelerar el proceso. Lo importante es, indica, “lograr que este tipo de edificios se estandarice. Si se encuentra un modelo de hospital que funcione debería repetirse mejorándolo cada vez. Y cuando el modelo esté suficientemente testado se industrializa su construcción. Ello abarataría mucho los costes y tiempos”.

 

Señalan que China usa otros recursos en las construcciones

A través de distintos medios de comunicación incluyendo las redes sociales se conoció el tema de la rapidez china en construir un hospital para atender a pacientes que contrajeron el coronavirus y la crítica respecto al tiempo en que se realizan las obras públicas en el Paraguay.

Desde esa perspectiva, el sector de la construcción sostiene que China tiene otros recursos para las construcciones y poder responder con mayor celeridad en materia de obras públicas, como se da en el caso del hospital que construyeron para enfrentar la epidemia del coronavirus y fue terminado en diez días.

La velocidad para dar respuesta con una monumental construcción por parte del gobierno chino fue motivo de debate en distintos ámbitos. En las redes resultó inevitable la comparación respecto a cómo se desarrollan las obras públicas en Paraguay.

Al respecto, el ingeniero Guillermo Mas, presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), sostuvo que en materia de comparación con el tema chino se debe partir de que a nivel nacional se realizan las obras prácticamente de forma artesanal.

“Lo que se hizo en el sistema chino es usar elementos ya existentes en planta y es como armar un rompecabezas. Se arma rápido si tengo todo para hacer en forma prefabricada. Así los plazos se acortan, pero nuestro mercado para esto es muy pequeño”, explicó.

Apuntó, no obstante, que si va a instalar un hospital en Paraguay haciendo una limpieza de explanada y lo llena con 500 contenedores que serán usados como consultorios y todos conectados a un sistema con todos los servicios, será posible hacerlo en el mismo tiempo que el hospital chino.

Añadió que las obras a nivel local tienen cada una sus particularidades propias en materia de diseño y proyecto, como también su tiempo de carga, en materia de rutas y dependen mucho de las condiciones climáticas.

El titular de Cavialpa sostuvo que no cree que sea para criticar mucho a las empresas paraguayas. Citó como ejemplo el caso de la construcción de la ruta PY08 realizada por la firma coreana Ilsung que debía terminar en 26 meses, fue a 60 meses.

Insistió en que son varios los factores que inciden a nivel local en las construcciones como el clima que siempre retrasas o de ampliaciones o cambios de diseño, que se suman a las obras a realizar.

 

Fuente
https://elpais.com
UH
04.02.2020

 

 

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